Israel: manifestantes ultraortodoxos asaltan vivienda de jefe de la policía militar en Askalan

Fuentes policiales indicaron que cerca de 200 personas participaron en la protesta, de las cuales un grupo escaló la valla perimetral para acceder al patio.

protesta ultraortodoxos

En los últimos años, los intentos por aumentar el alistamiento de este sector han derivado en bloqueos de carreteras y enfrentamientos directos con las fuerzas de seguridad, culminando ahora en ataques hacia los hogares de altos oficiales militares. Foto: EFE / Archivo


28 de abril de 2026 Hora: 22:48

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Decenas de manifestantes ultraortodoxos (también conocidos como haredíes) irrumpieron la noche de este martes en el patio de la residencia del general de brigada Yoav Yamin, comandante en jefe de la policía militar israelí, ubicada en la ciudad ocupada de Askalan. La acción ocurrió tras el arresto de miembros de esta comunidad que evadieron el servicio militar obligatorio.

Informes de medios locales detallaron que Yamin no se encontraba en la vivienda durante el asalto. Su esposa e hijos permanecieron atrincherados dentro del inmueble mientras los manifestantes ocupaban la propiedad. Fuentes policiales indicaron que cerca de 200 personas participaron en la protesta, de las cuales un grupo escaló la valla perimetral para acceder al patio.

Pese a que las autoridades tenían conocimiento previo, no impidieron la irrupción en las instalaciones. El comisionado de la policía israelí calificó el evento como el cruce de una peligrosa línea roja y advirtió sobre la gravedad de los ataques contra funcionarios de seguridad y sus familias.

Por su parte, el jefe de Gabinete, Eyal Zamir, y el ministro de Guerra, Israel Katz, tildaron el suceso como un «incidente grave» y una «gran escalada» que requiere acciones policiales decisivas.

Crisis de reclutamiento

Este incidente refleja la profunda crisis de personal militar que enfrenta la ocupación. El Gobierno israelí impulsa planes para extender el servicio obligatorio a 36 meses y busca reclutar a miles de hombres haredíes, quienes históricamente han gozado de exenciones.

La legislación propuesta para ampliar la integración ultraortodoxa en las fuerzas de ocupación intensificó las protestas y la desobediencia civil en los últimos meses. Los partidos políticos haredíes utilizan su influencia en la coalición de Gobierno para resistir estas leyes, generando crisis recurrentes en contextos de guerra donde aumenta la demanda de soldados.

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En los últimos años, los intentos por aumentar el alistamiento de este sector han derivado en bloqueos de carreteras y enfrentamientos directos con las fuerzas de seguridad, culminando ahora en ataques hacia los hogares de altos oficiales militares.

Torá o Ejército: El dilema ultraortodoxo

El conflicto de los haredíes contra el Gobierno de la ocupación se centra en la ruptura del «Status Quo» histórico que les permitía dedicarse exclusivamente al estudio religioso. Para esta comunidad, el estudio de la Torá es la base de la supervivencia espiritual del pueblo judío y tiene un valor igual o superior al combate físico. Al verse obligados por el Tribunal Supremo a alistarse debido a la falta de tropas, sienten que el Estado está atacando el pilar fundamental de su identidad y su modo de vida.

Más allá de lo teológico, los haredíes rechazan el Ejército porque lo consideran una herramienta de secularización forzada. Temen que sus jóvenes, al entrar en una estructura militar liberal, con presencia femenina y normas ajenas a sus leyes de modestia, abandonen sus tradiciones religiosas y se integren a la sociedad moderna. Para ellos, el reclutamiento no es solo un deber civil, sino una amenaza existencial que busca disolver sus comunidades cerradas y su autonomía cultural.

En el plano político, esta disputa mantiene al Gobierno de Benjamín Netanyahu bajo una presión constante, ya que depende de los partidos ultraortodoxos para mantenerse en el poder. La eliminación de los subsidios estatales a las escuelas religiosas que no envían estudiantes al frente ha golpeado directamente su economía, radicalizando las protestas. Esto ha generado un ciclo de desobediencia civil y enfrentamientos directos, pues los haredíes prefieren ir a la cárcel o enfrentar a la policía antes que ceder en lo que consideran un mandato divino contra el servicio militar.

Autor: teleSUR: mr - JDO

Fuente: Al Mayadeen